Me dijo:
¡Prueba mi carne!
Comprenderás las cosas.
Comprenderás que existieron otros nombres antes
de que del agua naciese el agua
portando el símbolo del olvido.
Me dijo:
¡Prueba mi carne!
Comprenderás las cosas.
Comprenderás que la vida de tus ancestro fue
un mirar a las estrellas y estar tristes.
Un maldecirlas a las estrellas por ser
un poco más inmortales que ellos o
al menos
no importarles no tener nombre
y agonizar en el vacío.
Me dijo:
¡Prueba mi carne!
Comprenderás las cosas.
Comprenderás que lo que ocurre se evapora
a la vez que las pupilas que lo vieron.
Las civilizaciones tienen el cimiento de la fantasía
de la mentira del deseo
de la fragilidad de la memoria.
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