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Mostrando entradas de marzo, 2021

La intimidad de los adioses

Noche, dame la mano y camina conmigo atravesando las últimas horas del otoño, la arteria de Barcelona insomne. Noche, dame la mano, no quiero estar triste al despedirme de mis amigos del mar de las aves.  Quiero respirar,  por una vez, hasta el fondo de las cosas.  Noche, dame la mano, tengo miedo porque me han contado desde la cuna el destino de mi carne creciendo hacia la tierra. La soledad del vacío a dónde  no llegan las palabras, donde puede que algo exista, o eso implora la esperanza.  Noche, dame la mano, ha sido hermoso amar, probarle el cuerpo a los hombres deseados. Arrancarme la piel bajo el cielo del verano y la música y el alcohol gratinándome la sangre.  Noche, dame la mano, quizá esta sea la última vez que caminemos, vera a vera, juzgando a quienes cruzan las calles  y se sientan en las plazas con los ojos empañados.  Noche, dame la mano, quizá regrese para abrazar a mis amigos, para mirar al mar, la Sagrada, el Montjuïc, como si el...

Las gatas en celo

¡No es amor! Escuchad callad las campanas sin agua las tormentas sin furia las gatas sin celo ¡No es amor! Lo digo lo grito  desde mi puerta  al abrirse las mañanas y por las calles voy  y por los bares voy con los ojos como gritos ¡No es amor! Miradme la herida que traigo profunda en el orgullo  por un engaño que duró un año ¡un año perdido enterito de mi vida de irrepetible  gata en celo! (al menos no quinientos días) Ya ¡callad callad! queréis que os crea que baile e hinque  rodillas en vuestro juego pero no ¡Que no! ¡No es amor! cuando duele como alfileres en los dedos no poder acariciarle la frente para sembrar trigo en los tristes surcos de sus arrugas Que no debería doler querer hacer feliz a quien se quiere ¡No es amor! envidiar la sencillez con que pasan frío dos palomas acurrucadas contra el invierno en un alféizar ¡No es amor! querer que calle la guitarra convertida en cuchillas entre la carne cada vez que su voz ¡la más hermosa la más hermosa de...

No llore aquí quien de amores no sepa

Desde que tú te me has ido tengo los labios muy tristes y espero, espero que vengas, promesa que nunca me hiciste. Salgo desnuda a la calle, toda vestida de flores, jazmines, hortensias, geranios, rosas de los mil dolores. Busco en la noche cien hombres, cualquiera que me abra su vera, y dormir callada estos sueños que arrastro que son mi condena.  Amor, la luna está herida y se anda con lloros de niña. Amor, cigarras de sangre me tejen tu ausencia a la carne.  Un hombre con ojos de roble  hay en la tierra granada, amigo de mis amigos,  a cuya espalda la vida cabalga. La tarde se ha puesto incendio abriéndose coqueta el pecho, yo miro sus manos de cobre tallando guitarra en su lecho. Canta el dolor de una flor que a fado y sangre regaba. Yo digo ¿no ves mi vestido? ¡Por ti voy que bailo blanca! Amor, ya vienen estrellas, pasan que prenden candela.  Amor, esta nana de aves morra en tus manos cobardes.  ¡Ay que me canta a rebato de agua la flaca muchacha! Sem...

Todo tiene un tiempo

Todo tiene un tiempo: encontrarnos y besarnos las manos. Decirnos adiós y besarnos las olas.  Mirar atrás y arrepentirse; mirar al frente como la luna creciente.   También hay un final al final de los finales y comienzos, un umbral desconocido, un nuevo árbol del conocimiento sin triste dioses emasculados guardando un paraíso yermo.  Todo es un caminar a ciegas, creyendo que ver es mirar lo que el sol esculpe y la noche niega.  Caer, como esperando ese escalón que siempre se tragan las tinieblas. Caer,  y ya está, eso es todo. Todo tiene un tiempo: encontrarnos y besarnos las manos.