Me gusta tu ausencia porque te vas silenciando y poniéndote frío y rígido, incapaz de tocar la guitarra frente a mi puerta. Porque puedo clavar alfileres en tu recuerdo como clavado quedó aquel ciervo volante en una caja de cartón, junto al grillo, junta a la mariposa, y al cienpiés que miro de tarde en tarde, cuando me quedo de nuevo sin amantes, aburrida.
Sic itur ad astra! El poemario "Ave, Barcelona", ya está disponible en: https://editorialmasmadera.com/product/ave-barcelona/