Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2019

Jam session

¡Y sale el trompetista, TÚ! (oh, no, tú  nunca) con su cuerpecillo de hambre y ansia a punto de quebrarse mas soportando centellas, un incendio anterior al nacimiento siempre al borde de consumir el bosque.  Los focos hacen gritar  las cuchillas de sus ojos, y tú (oh, no, tú nunca) silencias tus pulmones de acero para que el público aplauda con su languidez bohemia. ... No puedo creerme que no seas tan antiguo como mi amar. Te he querido toda la vida, antes, incluso, de aprender a invocar nombres tu mirada de ave ya estaba en mi alma. Bauticé con tu nombre a la Luna, a la tormenta, a los montes vestidos de fuego... Pero tú nunca venías. Aunque llenase con mi sangre el viento, nunca venías. Aunque te invocase en decenas de sangres, nunca venías. Aunque creyese en todos los dioses, nunca venías. No importa, yo nunca me cansaré de esperarte o de buscarte en la música.  Para mí amar a otros h...

Elegía por mi abuelo

Mi abuelo murió de sangre de piedra en los pulmones. Es decir, hablando sin enigmas, de cáncer. Y nunca lo supo. Fue vencido fulminantemente, pasmado, sin adivinar por qué. Mi madre y abuela le guardaron el secreto a la Muerte. "Si no hay nada que hacer, que se vaya tranquilo". Asuntos de familia, eran otros tiempos. Se le llenó la respiración de polvo levantando la casa de piedra, la de Ruvalle, esa hecha a trancas y barrancas, con el tejado plano y su habitación sin ventanas y una celosía allá en lo alto los dioses sabrán por qué. La levanto para él, para no dar explicaciones. De una cuadra hizo lo que quiso, duros suelos, mares ondulantes de cemento, La chimenea torcida y las gallinas poniendo huevos en el casco de la moto. "¡Aquello parecía vida de gitanos!" Dice ahora mi madre, con el mirar más amargo que nunca, renegando de la edad de la higuera y el saúco, sin luz eléctrica, con campingas, velas, estrellas y tormentas que espan...