¡Y sale el trompetista, TÚ! (oh, no, tú nunca) con su cuerpecillo de hambre y ansia a punto de quebrarse mas soportando centellas, un incendio anterior al nacimiento siempre al borde de consumir el bosque. Los focos hacen gritar las cuchillas de sus ojos, y tú (oh, no, tú nunca) silencias tus pulmones de acero para que el público aplauda con su languidez bohemia. ... No puedo creerme que no seas tan antiguo como mi amar. Te he querido toda la vida, antes, incluso, de aprender a invocar nombres tu mirada de ave ya estaba en mi alma. Bauticé con tu nombre a la Luna, a la tormenta, a los montes vestidos de fuego... Pero tú nunca venías. Aunque llenase con mi sangre el viento, nunca venías. Aunque te invocase en decenas de sangres, nunca venías. Aunque creyese en todos los dioses, nunca venías. No importa, yo nunca me cansaré de esperarte o de buscarte en la música. Para mí amar a otros h...
Sic itur ad astra! El poemario "Ave, Barcelona", ya está disponible en: https://editorialmasmadera.com/product/ave-barcelona/