Escucha:
soy otra cosa,
estoy aquí por un cigarro.
Escucha:
soy otra cosa.
Soy tú enteramente
con sedas de sombra.
Vengo a decirte las cosas
que no sé:
si le amas
o amarás.
Si fue tu culpa
y el perdón de las voces de los sueños
tiene alguna realidad.
Si morirás feliz y riendo
con largas músicas bailándote en los ojos.
Si escogerás la fuerza
o la mano quebrada
tras enfrentarte al aire
y no poder asirlo.
Si te romperán entre alaridos
y te abandonará la sangre
bajo alguna farola
y lluvias de polillas
y aromas de obstinada incomprendión.
Si llegarás al acantilado de la oscuridad
y podrás lanzarte
con el pecho abierto a quemarropa
confiando en caer de pie
y echar a andar
invocando el fuego de la estrella más lejana.
Si dejarás flores a tus muertos,
las más hermosas,
amarillas y verdes,
faro de risas y abejas.
Si algún día,
simplemente,
comprenderás el mayor de los horrores,
la más asfixiante alegría,
mas seguirás tus palabras
siendo claras y abiertas.
Yo no sé nada de eso.
Murmuro en mitad de la noche
de un tiempo detenido por error.
Vengo aquí a mirarte, nada más,
y a estremecerme de nuevo
antes de despertar a un nuevo día
y no recordarte más que como un sueño.
Comentarios
Publicar un comentario